Max Ernst

Max Ernst fue uno de los artistas más versátiles de la modernidad, con una invitación a un mundo extraño, grotesco y elegante a la vez. Sus inicios se centran el en Dadaísmo, hasta que se mudó a París y se convirtió en una de las grandes figuras del Surrealismo. A causa de la Segunda Guerra Mundial se fue a vivir a Estados Unidos dónde inició junto a otros artistas emigrados, la corriente surrealista.

Fue un artista multidisciplinar, escultor, poeta, pintor, ilustrador… Además a lo largo de su carrera experimentó una gran diversidad de formas, figuras y técnicas innovadoras, como el frottage, el grattage, la decalcomanía, la oscilación, etc.

Resumen Max Ernst

“Mis vagabundeos, mis desasosiegos, mi impaciencia, mis dudas, mis creencias, mis alucinaciones, mis accesos de cólera, mis rebeldías, mi negativa a someterme a cualquier disciplina, aunque fuera la ideada por mí mismo… No han creado un clima propicio a una obra sosegada y serena”.

Situado en el contexto histórico del siglo XX, vivió las dos guerras y fue un desencantado y crítico de la sociedad burguesa del momento. Podríamos considerar a Max Ernst un surrealista a la máxima expresión, ya que no sólo sus obras eran de temática surrealista sinó que inventó técnicas en las que el subconciente, el azar y la improvisación formaban parte del proceso creativo de la obra, dejando de lado el control exhaustivo del proceso de realización.

La obra más destacada de Max Ernst son sus novelas-collage, “La Femme 100 têtes”, “Rêve d’une petite fille qui voulut entrer au Carmel” y “Une semaine de bonté” en las que, armado con unas tijeras, recortó, utilizó y desmenuzó las populares novelas folletinescas del siglo XIX convirtiendo lo que era entretenimiento en subversión. En estas novelas, Ernst denuncia el poder cruel de la autoridad establecida, muestra la superioridad de la naturaleza en la fuerza del agua que invade y arrasa con cascadas y corrientes; plasma un infierno burgués adornado, lujoso y acomodado donde viven los reptiles, y usa máscaras en escenas que recuerdan los instintos básicos del ser humano.

Max Ernst crea un imaginario paralelo desasosegante, e inquietante, basado en la reiteración, en el uso de diferentes motivos como el león, el agua, su alter ego encarnado en un hombre pájaro, o los lazos y las alas de dragones y ángeles que se superponen a las damas y caballeros burgueses interpretándose a sí mismos. El discurso narrativo de la obra se apoya únicamente en la imagen.

semaine de bonte14

El estilo de Max Ernst es, sin duda, peculiar y excitante, ya que como él explica, juega con el subconsciente y con las facultades alucinatorias del espíritu. Esto lo convierte en un artista que no deja indiferente a aquel que lo investiga. También se puede decir con seguridad que el trabajo de Max Ernst ha dejado un legado importante con el que artistas posteriores, e incluso actuales, se han inspirado para realizar sus propias obras. Max Ernst es sin duda un personaje fundamental en el arte del siglo XX.

Resumen Max Ernst


Resumen Max Ernst

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